En un taller de galvanizado se eliminan las capas metálicas de forma electroquímica; para ello se utiliza el término galvanotecnia. El procedimiento requiere diversos tratamientos previos y posteriores, por ejemplo, la limpieza, el desengrasado, el enjuagado y el pasivado. En los talleres de galvanizado se producen aguas residuales y lodos con aceites, grasas, productos químicos, así como con restos de metal y de materiales. Estos medios de alto impacto forman parte de los casos típicos de utilización de bombas seepex.
Las bombas seepex han demostrado ser un elemento fiable en la industria de galvanizado gracias a la diversidad de posibles materiales, lo que permite cumplir con los elevados requisitos de seguridad y con la necesidad de un servicio continuado.